Porque el mundo es una persona,
y cada persona es un mundo.
Disfrazados, todos estamos juntos, conectados.
Apartados en nuestro mundo de cristal superficial,
lo limpiamos cada día con un paño sin mojar.
Relucientes paseamos por la ciudad.

Corriendo con dos pies a toda velocidad,
no nos paramos a pensar y el aire respirar.
Como en un jardín de rosas cada una es especial.
Las mujeres bellas en vitrina suelen estar,
el resto de la especie es muy fácil de hallar.
Los hombres cada uno a su manera particular,
particularmente difícil de diferenciar a
alguno especialmente especial.
¿Absurdo, verdad?
Hay quien piensa que los ojos entorpecen le conocimiento del mundo.
El ciego,
aquel que no es capaz de ver...
es el que mayor luz blanca y sincera ve.
Es el que mejor conoce la verdad.
Personas que dan miedo,
personas a las que podrías amar,
personas que recuerdas,
personas que te sacan una pequeña sonrisita,
personas con las que intercambias miradas.
Personas que no tienes ni porque conocerlas.
(Tantos, tan grandes, que nos vemos pequeños).
Pero seguimos juntos, conectados.
:"Red string of fate".
(El hilo rojo del destino)