30 de marzo de 2013

Visita a la visitante

Una chavala suelta lágrimas y
a trozos descorcho este sentimiento pronto,
recobro el bronce de esos ojos y
al mirarlos atajo hacia el pasado y
tú sigues aqui a mi lado. Depues,
no sin antes haberme puesto melancólica,
atónita las vocales saltan del papel.

De la roca forjada en la pared
vuelvo a tocar tus pies,
con un golpe suave te llamé,
"vuelve a la vida" lo pensé.

24 de marzo de 2013

Fractal spirited.


   Bajo en ascensor mas de mil pisos a toda velocidad, llegando al segundo, donde allí me dará el supuesto enemigo un arma triangular con sabor a tortilla de patatas. 
   Salí corriendo de aquel edificio, donde en lo alto, dos o tres personas profanaban un par de tumbas en busca de un cráneo, tumbas vacías llenas de polvo, hasta que dieron con uno.    
   Corriendo casi sin aliento.. Con una ración de comida en el estómago, un libro de repaso infantil, el recado de conseguir como fuera tres pares de botas para hombre a veinte euros cada uno, un teléfono que se resiste, y no, sin su acento. Corría como si de ello dependiera, directa a un par de cuervos que me asaltaron "¿Como no?", otra vez.
   Donde la estrategia era lo único que me podía salvar, yo me la había comido. E inconscientemente y al borde de despertar y colgando de un muro, de la arista de aquella pesadilla, yo me desperté. Queriéndome olvidar de aquel irremediable mal sueño.
 De fin a principio.


                          "Ni me siento tranquila ni estoy acojonada, me despierto asustada, pero vuelvo a estar en mi cama; En la misma en la que he soñado tal cosa."



13 de marzo de 2013

Réquiem.

Hay tantos cuerpos en este sitio, 
y sus almas lejanas están. 

Me hace risa representar toda su vida en 
un par de líneas sobre un trozo de mármol. 
Queda mucho más. 

Y seres vivos a la vida no arrancaré 
para entregárselos a la muerte. 
No es así. 

Estás caliente, ¿verdad que si? 
Estás expuesta al sol. 
Estas lágrimas no queman, son de admiración exaltada.

Te recuerdo a cada sitio que voy, y 
no solo en aquel lugar que te guarda.
Con la mano extendida me vas quemando, y 
pasando mis dedos por esa paloma, 
los tiño de plata. 
A ello brillan escalando cada una de tus letras 
las yemas de mis dedos. 

Sigues siendo hermosa y bella. 
Montes, cordilleras, y ríos son tu rostro. 
Las pequeñas luces de la ciudades son las luces de tu figura. 
Y el bebe grande que ahora vuela y 
camino por él. 

Sóplame al oído cada vez que un pájaro 
libre vuele cerca.

Te recuerdo.