13 de febrero de 2013

Partir de 0

    Y si parto de 0, y si hago las cosas solo por sentirme mejor. Aliviada.
Como relatar y desahogarme durante la noche, para a la mañana siguiente a ver descansado un poco. ¿Me servirá? ¿Me servirá echar mano de sentimientos reprimidos y sentirlos de nuevo? Para deshacerme de ellos. ¿Avanzaré y acabaré la historia, su historia, una historia entre tres? ¿O crecerán los jugadores en este juego?
    Si sirviéndome de retórica rebuscada cuento lo que siento,
¿Dentro de un tiempo volveré a entender, volveré a sentir exactamente lo mismo? O tristemente no recordaré. No seré capaz de acordarme.
Y cada vez que lo pienso un escalofrío me sube por la espalda hasta llegar a mi nuca. Frío, frío, helado. Siento como vibran y cosquillas por los huesos. Estos se acartonan.
Siento como mi cuerpo escupe sangre por cada poro, por cada salida.
Sigo sintiendo como mi mente olvida algunas cosas por un tiempo, y como forzosamente vuelve a verlas.
   No sabe dónde ir. Y por ahora, por último, veo como mi cara cambia.

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